Declaración de principios éticos

El Consejo Mexicano de Gastroenterología, A. C. presenta esta Declaración de Principios Éticos con la finalidad de poner a la disposición de sus miembros una guía sobre el desempeño y el comportamiento en las funciones con las que se han comprometido con la intención de que resulte un modelo al que se apegue una conducta de alta probidad científica y moral. Constituye asimismo una orientación para asumir con plena conciencia el compromiso y la responsabilidad a que la membresía en el Consejo obliga ante sus pares, ante los pacientes y ante la sociedad en general.

Todos los médicos que gozan de la certificación y de la certificación vigente por este Consejo y por el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (CONACEM) y los integrantes del Consejo (Mesa Directiva, Consejeros, Comité de Selección de Candidatos a Certificación, Comité de Exámenes de Certificación, Comité de Certificación Vigente, Comisión Consultiva y Comisión de Honor y Justicia) están obligados a cumplir en el ejercicio de su profesión y en sus actividades relacionadas con el Consejo con este Código de Ética.

Este consejo asume además el que sus miembros se obliguen también a velar por el respeto a los siguientes valores:

Actuar con honradez en las actividades personales, en las labores profesionales y en las funciones que realicen en el Consejo, rechazando, combatiendo y denunciando toda actividad irregular.

Actuar con honradez en las actividades personales, en las labores profesionales y en las funciones que realicen en el Consejo, rechazando, combatiendo y denunciando toda actividad irregular.
Desempeñar las funciones propias del Consejo para lograr los fines propuestos con el mínimo de recursos posibles viable y al mismo tiempo poner toda la capacidad para alcanzar los objetivos planteados, desempeñando siempre el mayor esfuerzo para lograr los más altos estándares de calidad científica, técnica y humana.
Actuar de manera recta, veraz y honesta para mostrar la verdad de los hechos, y hacer que la honestidad vaya de la mano con la sinceridad, lo cual da lugar a un buen desarrollo de las relaciones humanas y prestigio del Consejo.
Obrar con un criterio de justicia, rectitud y equidad lo cual lleva a que las decisiones se tomen atendiendo a los criterios objetivos establecidos en el Consejo, sin influencias de sesgos, prejuicios o intereses personales o de grupos, o bien por razones que de alguna manera no sean apropiadas.
Cumplir las funciones con absoluta confianza y con seguridad de mantener en secreto los documentos, disposiciones que la Mesa Directiva considere conveniente no difundir, el material de los exámenes o los resultados de las funciones de certificación y certificación vigente y garantizar el acceso a esta información sólo a las personas autorizadas.
Hacer siempre lo correcto, lo cual significa hacer todo aquello que consideramos conveniente y que no afecte los intereses de los demás. Ser siempre honrado, honesto, respetuoso de los demás, directo, apropiado, responsable, puntual, leal, pulcro, disciplinado y firme en las acciones. Esto hace a las personas confiables, porque actúan con la verdad, hacen lo correcto, por las razones apropiadas y del modo adecuado.
Acatar y hacer que se acaten los Estatutos y Reglamentos del Consejo y del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas. Saber valorar a los demás, observar su autoridad y considerar su dignidad. El respeto se acoge siempre a la verdad; no tolera bajo ninguna circunstancia la mentira y repugna la falsedad y el engaño. El respeto exige un trato amable y cortés y es la esencia de las relaciones humanas, del trabajo en equipo y de la vida en comunidad.